MEJORA TUS PENSAMIENTOS Y MEJORA TU VIDA I

MEJORA TUS PENSAMIENTOS Y MEJORA TU VIDA I

Hoy te voy a hablar de cómo mejorando tus pensamientos, mejorarás tu vida. Te gustaría, ¿verdad? ¡Pues vamos a ello!

En primer lugar, no te creas nada de lo que voy a contarte. Te invito a que lo compruebes por ti mism@.

Antes de empezar, me gustaría hacer una reflexión. No vengo a juzgar ni tus pensamientos ni tus creencias. Tampoco tu experiencia de vida. Pero si quieres obtener el máximo beneficio de lo que hoy vas a aprender aquí, te invito a que vengas con una mente abierta y sin juicios.

Todo lo que hoy aprendas aquí que resuene contigo, llévatelo y ponlo en práctica. De esta manera, conseguirás nuestro objetivo inicial, mejorar tus pensamientos y, por tanto, tu vida. Te encantaría, ¿a qué sí?

 

Afortunadamente, la ciencia ha demostrado en los últimos años que nuestro cerebro es moldeable. Tiene la propiedad de la neuroplasticidad, gracias a la cual, se generan nuevos circuitos neuronales. Aquí es donde se forjan y alojan nuestras creencias.

Gracias a esta propiedad, ideas como “se nace no se hace” o “después de cierta edad nuestra capacidad de aprendizaje es limitada”, se han desmitificado y demostrado que sucede todo lo contrario.

Son nuestras propias creencias limitantes las que nos impiden, por ejemplo, aprender un idioma nuevo o ir a por nuestros sueños.

Así que, cambiando estos circuitos, cambiaremos nuestras creencias. Más adelante, te explico cómo hacerlo. Sigue leyendo…

 

Miguel Ángel tras finalizar su famosa y admirada escultura El David afirmó: “El David estaba dentro de ese bloque. Yo tan solo quité lo que sobraba”. Siguiendo este símil, nuestras vidas son como ese bloque de mármol pues debidamente labrado, podemos dejar salir nuestra mejor versión.

¡Dejemos salir nuestro brillo! ¡Claro que sí!

 

El Efecto Pigmalión o Profecía Autocumplida nos dice que tanto las expectativas como creencias que tiene una persona influyen en que pueda o no conseguir aquello que se propone.

La creencia es lo más importante, pues marca lo que sucederá después.

 

Recuerda:

Toda creencia crea una realidad.

 

Esa creencia repetida a lo largo del tiempo puede ayudarnos, o no, a conseguir aquello que queramos.

Pongamos unos ejemplos para que quede todo más claro.

Un hombre lee en la prensa que los análisis pronostican crisis financieras, desempleo, etc. Automáticamente, esta persona piensa: “perderé mi empleo”, “no podré conseguir otro”, “perderé mi casa”, “no podré pagar las facturas” … ¿A qué te agobias sólo con leerlo? Yo también. 

Así funciona la profecía autocumplida. Nos creemos creencias externas que las tomamos como propias y puede desembocar en una profecía autocumplida y que realmente se cumpla, haciéndonos creer que era cierto.

Este ha sido un ejemplo del efecto negativo de la profecía autocumplida.

 

Pongamos otro ejemplo. Vamos con el efecto positivo. Imagina otra noticia que dice: “El gobierno no invierte en I+D. Lo van a suplir los maestros invirtiendo en Ilusión y Dedicación”. Imagina una profesora que saluda a sus alumn@s diciéndoles frases motivadoras como: “Buenos días, mi pequeña investigadora de células madre” u “hola, señor astronauta”

Con estos ejemplos podemos ver cómo una creencia instaurada en nosotros nos puede convertir en lo que queremos ser o en lo que no queremos ser. Y esto se aplica tanto a nuestras propias creencias como a las creencias externas procedentes de la prensa, nuestros padres, profesores, …

 

Una creencia es muy muy poderosa, hasta tal punto que se puede convertir en realidad. 

Por tanto, podemos elegir ver la vida de color de rosa o de color de hormiga. Si eliges esta última, tus pensamientos negativos te acecharán constantemente. Así que tú eliges.

No es una cuestión de ver la vida de color de rosa y que todo está bien tal cual está y no ver los problemas, sino dejar de enfocarnos en los pensamientos negativos todo el rato.

 

¿CÓMO CREAMOS NUESTRA VIDA?

Creamos nuestra vida en base a:

  1. Decisiones que nos llevan a tomar acciones o no. No hacer nada, también es una decisión.
  2. Esas decisiones las tomamos en base a nuestras emociones o experiencias.
  3. Esas emociones son provocadas por nuestros pensamientos y experiencias pasadas.
  4. Los pensamientos tienen su origen en nuestras creencias y recuerdos.
  5. Por último, estas creencias se han ido forjando en el tiempo a base de repetirse.

Ahora, tengo 4 noticias para ti. 2 buenas y 2 malas. Empecemos por las malas.

Sucederán en tu vida experiencias, situaciones o desgracias que no podrás controlar y no dependen de ti. Por ejemplo, la empresa donde trabajas cierra y te quedas sin trabajo.

La buena noticia es que lo que sí depende de ti es la manera en la que afrontas las cosas que te suceden. Así que, de ti depende la actitud ante la vida. Tú eliges.

 

Otra mala noticia es que tanto nuestros pensamientos como creencias se han forjado a base de patrones mentales. Un 90% de estos patrones funcionan en automático y vienen desde la mente subconsciente. Funciona como un iceberg en el que sólo vemos una parte de todo lo que hay en origen.

La buena noticia es que todo patrón mental puede mejorarse después de ser detectado. Una vez detectado, debemos cuestionarlo, reformularlo y sustituirlo por otro que nos ayude más. Por último, sólo faltaría reforzarlo a través de acciones y experiencias que los demuestren.

No es fácil, pero sí es posible.

 

SISTEMA DE CREACIÓN DE RESULTADOS

Todo resultado viene causado por una acción. Toda acción viene causada por una decisión. Toda decisión previamente se ha impulsado gracias a un sentimiento o emoción que ha habido previamente. Ese sentimiento y esa emoción ha venido causada por una creencia y/o un pensamiento.

Así es como se materializan los resultados en nuestras vidas.

Creencias + pensamientos + emociones + sentimientos = decisiones

Decisiones + acciones = resultados

 

Tus creencias determinan tus pensamientos. Tus pensamientos reafirman tus creencias.

Tus pensamientos y creencias causan emociones que de manera repetitiva generan sentimientos.

Tus emociones y sentimientos son los que te mueven a tomar decisiones.

Tus decisiones son las que te llevan a realizar acciones.

Y esas acciones son las que traen a tu vida los resultados.

Por tanto, tus creencias y pensamientos son el origen y los resultados la consecuencia de ese pensamiento.

Ahora vamos a ver qué sucede dependiendo de la calidad de pensamientos que tengas.

Pongamos unos ejemplos para que quede todo más claro.

 

Crees y piensas constantemente que no tienes los conocimientos suficientes para emprender el negocio que te gustaría.  Esto te hace sentir frustrad@ e inferior a otras personas que sí emprenden.

Esa frustración y sensación de inferioridad te hace comportarte de manera irascible y conformista y ni siquiera intentar emprender.

El resultado de esa creencia y pensamiento repetitivo genera que realices trabajos que no te satisfacen, tienes falta de autoestima y confianza y vives sin poder emprender el negocio que tanto te gustaría.

Si te sientes identificad@, te invito a que reflexiones.

 

Otro ejemplo:

Has tenido una relación de pareja que ha acabado en ruptura y decepción. Eso te hace tener la creencia que vas a fracasar en las siguientes relaciones. Piensas que todas las parejas que encontrarás serán iguales y que no estarán o no estarás a la altura.

Eso te hace sentir inferior. Te hace sentir miedo a iniciar una nueva relación pues piensas que vas a sufrir otra vez.

Esto te hace desconfiar, tener miedo y no dar lo mejor de ti. Dudas de las nuevas personas que conoces. Pagas con la nueva persona los problemas del pasado.

Resultado: vuelves a tener fracasos sentimentales, nuevas desilusiones y pasas por los mismos problemas o similares.

 

Es decir, repetimos patrones tanto en relaciones o en situaciones limitantes que nos gustaría hacer y no hacemos, causado por nuestros pensamientos y creencias que se fortalecen gracias a nuestras experiencias.

 

Pero todo esto lo puedes cambiar tan rápido como un chasquido de dedos.

 

Se ha demostrado científicamente que todo lo creado en nuestra vida, lo hemos creado previamente en nuestra mente.

La salud que nosotros creamos en nuestra vida, la hemos creado previamente en nuestra mente. Hemos tomado previamente una serie de decisiones que nos han llevado a tomar una acción para estar más saludables.

Facebook y Apple se crearon gracias a que alguien lo creó previamente en su mente.

Y así sucesivamente….

Cuanto mejor lo definas mentalmente y tengas claro cómo va a ser con todo lujo de detalles, más fácil será generar el estado emocional que te lleve a tomar las decisiones y emprendas las acciones para poder tener como resultado esa vida que soñaste o esa relación soñada o poder crear una empresa.

Por tanto, nuestros pensamientos son mucho más importantes de lo que nos imaginamos.

 

Existen 2 tipos de pensamientos. Por un lado, los pensamientos limitantes o negativos y por otro, los positivos o empoderantes.

Los pensamientos negativos no se los deseamos a nadie y mucho menos a nosotros mismos, ¿verdad? Pongamos algún ejemplo a ver si te sientes identificad@.

Si, por ejemplo, nuestra mente repite constantemente “eres un torpe”, “eres incapaz”, “no sirves para nada”, “y si al final no puedo pagar el alquiler, ¿qué pasará?”; nos estamos lanzando dardos a nosotr@s mism@s.  En definitiva, todo lo que empieza por es que, y si, pero… son pensamientos que deberíamos cambiar.

Te confieso que en algún momento de mi vida he tenido alguno de estos pensamientos. Imagino que tú también.

 

Este tipo de pensamientos, ¿qué sensación te producen en tu cuerpo?

Estoy seguro de que te sientes triste, culpable, preocupado, con miedo. Incluso sientes ansiedad o estrés.

A mí personalmente, se me pone mal cuerpo y me producen emociones desagradables. Imagino que a ti te sucede lo mismo.

Este tipo de pensamientos estoy convencido que te han impulsado a criticarte a ti o a otras personas, a quejarte o simplemente a autosabotearte o sentirte paralizad@ por el miedo, ¿verdad? Te comprendo perfectamente, me he sentido así muchas veces.

Reflexiona, si la mayoría de tus pensamientos y acciones son así, ¿cómo será tu vida? ¿Estas acciones crees que te traen buenos resultados?

Consecuencias como: una vida desagradable y llena de problemas, sueños frustrados, una vida conformista y aburrida, sentir el rechazo de las personas de tu entorno o problemas con tu familia o en tus relaciones o tener miedo a hacer cosas diferentes porque sientes que no puedes o no te atreves.

Ahora te pregunto, ¿crees que te mereces estas consecuencias? O, por el contrario, ¿estás dispuest@ a hacer algo diferente para tener la vida que mereces?

 

Recuerda:

Si la calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestros pensamientos, a mejor calidad de nuestros pensamientos, tendremos mejor calidad de vida.

 

Veamos ahora algunos pensamientos más gratificantes que uno cuando los piensa se siente mejor:

  • Voy a buscar las soluciones a estos problemas
  • ¿Qué puedo aprender de esta situación y cuál es su lado positivo?
  • Confío en mí mism@ y en mis capacidades
  • Yo quiero, yo puedo, yo voy a lograrlo, yo soy capaz, yo valgo
  • ¿Qué puedo hacer para mejorar esto? ¿Qué puedo hacer para lograr aquello?

Si nos estamos dando cuenta que hay diferentes tipos de pensamientos y podemos elegir de manera consciente qué pensar o en qué enfocarnos, ¿por qué no elegir estos pensamientos de esta lista?

Si tus pensamientos son positivos te sentirás tranquil@ ante los problemas y orgullos@ de ti al afrontarlos o solucionarlos, capaz de asumir retos y conseguir objetivos, mejor contigo mism@ y los demás, sentirás que puedes ser, hacer y tener lo que desees, etc.

¿Cómo serán tus decisiones si tus pensamientos son positivos y alineados con la misma calidad de emociones?

Piénsalo.

 

Imagina por un instante cómo sería tu vida si tus acciones viniesen acompañadas de decisiones, emociones, pensamientos y creencias positivas.

Si todo lo que haces lo haces con una mejor energía, emoción, desde un estado emocional más constructivo; pues tu vida mejorará sí o sí.

Recuerda:

“Sin acción no hay resultados. No hacer nada también es una decisión”.

 

Tú eliges qué tipo de pensamientos vas a tener, qué tipo de emociones quieres generar, qué tipo de decisiones vas a tomar, qué acciones vas a emprender y así será tu vida, ¿de acuerdo?

Hasta aquí hemos hablado de los pensamientos y de la importancia de modificarlos para mejorar nuestra vida.

En el próximo artículo te compartiré algunas estrategias para modificarlos rápidamente y te regalaré 5 sencillos pasos para mejorar tu vida significativamente. ¡Te espero!

 

¡Te deseo un feliz día! Muchísimas gracias por dedicarte este tiempo para ti.

Te invito a que me comentes qué te ha parecido este artículo y a que lo compartas.

 

Un abrazo,

Daniel Serrano

Fundador de CredeSER

 

Fundador de CredeSER

Coach Especializado en:

  • Emprendedores
  • Toma de Conciencia
  • Empoderamiento Mental y Emocional

 

 

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