Si ves un Problema, es Tuyo

Si ves un Problema, es Tuyo

Si crees que alguien debe hacer algo, recuerda que tú eres alguien.

¿Cómo creamos el mundo que vemos?: la Proyección.

No experimentamos el mundo como “realmente” es, sino por quienes somos. Proyectamos nuestros pensamientos, sentimientos y valores en todo lo que vemos, escuchamos y sentimos.

Muchas veces, y sin darnos cuenta, depositamos en otros cualidades negativas como una forma de evitar reconocerlas en nosotros mismos. Así nos sentimos bien.

De la misma forma evitamos reconocer cualidades personales positivas mientras las vemos en otras personas. Esto nos produce un sentimiento de insuficiencia.

Si no somos conscientes de este hecho, creemos que lo que vemos “allá afuera” es verdad y pasamos nuestras vidas tratando de alterar las cosas externas, tratando de conseguir lo que queremos, tratando de manipular “los que”.

“Los que” son nuestras relaciones, amigos, amantes, el dinero, las posesiones, las opiniones, ideas, sueños, hijos, el trabajo, la educación, etc.

Y quedamos tan atrapados en los detalles, “los que” de la vida, que no podemos retroceder y ver el proceso con una visión más amplia.

No nos damos cuenta de que experimentamos nuestras vidas de la manera que lo hacemos porque así es como las vemos, y no porque sean realmente de esa manera.

Por ejemplo, decimos que:

Incorrecto = No como yo lo quiero

Correcto = Como yo creo que debería ser

Justo = Lo que yo quiero

Malo = Lo que no me gusta

Bueno = Lo que a mi me gusta

¡Estas ideas que tenemos sobre cómo son las cosas y cómo deben ser existen sólo en nuestras mentes!

Te propongo un ejercicio:

Piensa y escribe cuál es tu definición de las siguientes palabras. No busques la definición del diccionario y no pienses en lo que te ha dicho la sociedad. ¿Cuál es tu respuesta genuina y personal?

Incorrecto

Correcto

Justicia

Bueno

Malo

Honestidad

Egoísmo

Necesitar

Querer

Seguridad

Suficiente

Amoroso

Igualdad

Ahora pregúntale a alguien de confianza cuál es su definición de cada una de estas palabras. ¡No le digas la tuya!

¿Cuál es tu experiencia al hacer este ejercicio? ¿Qué puedes ver?

Una vez que comprendemos que lo que experimentamos en el mundo es el resultado de quiénes somos, de cómo vemos el mundo, estaremos menos apegados a intentar cambiar las cosas, “los que” de nuestra vida.

Todo lo que sucede puede interpretarse de muchas formas.

Lo que sucede no es lo importante. Es cómo reaccionamos a lo que sucede lo que realmente tiene un impacto en nosotros.

Si vemos nuestra vida como una oportunidad o una carga depende completamente de nuestros pensamientos, nuestro punto de vista personal y no de las circunstancias en las que estamos.

Si en alguno de “los que” de tu vida ves que hay un problema, ese problema es tuyo porque está en tu mente, en tus pensamientos, en tus ideas, en cómo lo interpretas.

Si piensas que alguien en tu familia o amigos debería hacer algo, por favor, recuerda que tú también eres alguien. ¿Qué pasaría en el mundo si todos decidimos ser eso que queremos que los demás sean?

Deja de pelear. Eres el único que se interpone entre la paz y tú.

Si dejamos de pelear, de resistirnos a las cosas y nos damos la oportunidad de dejar que estas sean como son, por sí mismas, quizás podamos descubrir que lo único que nos hace infelices es esa idea de “cómo deberían ser las cosas para que fueran mejores”.

Mi “mejor idea” es sólo para mi, y cuando nos damos la oportunidad de verlo, abrimos la puerta a ver “las mejores ideas de otros”, sus opiniones y puntos de vista, y quizás, sólo quizás, descubramos que “las mejores ideas” son pensamientos que vienen y van, sin ser ciertos o falsos.

Quizás veamos que en vez de pensar en “las mejores ideas”, estas nos piensan a nosotros durante un tiempo y si no les damos crédito, si no las creemos, se irán como vinieron. Esto nos permitirá disfrutar de la paz siendo el observador que ve pasar “las mejores ideas”… ¡y quizás hasta nos podemos divertir con el proceso!

Te invito a practicar el hacernos responsable de lo que experimentamos en nuestro día a través de prestar atención al lenguaje que usamos.

Por ejemplo:

En vez de decir  “Él es guapo”, te invito a decir “mi experiencia de él es que es guapo”.

En vez de decir “La puesta del sol es hermosa”, te invito a decir “me emociona esta puesta de sol”.

En vez de decir “Ella está enojada”, te invito a decir “siento que ella está enojada”.

Darnos cuenta de que nuestras dificultades están en nuestra propia experiencia e interpretación de los hechos, y no en los hechos en sí, tiene el inmenso potencial de transformar nuestras vidas profundamente.

 

Dr. Arezky Hernández

Profesor, coach y facilitador. Estudiante del crecimiento espiritual.

Apoyar a las personas a manejar emociones difíciles con paz mental y sabiduría emocional.

Web:  arezkyhernandez.com

Comments ( 3 )

  • MANUEL

    SI EN VERDAD QUISIERA ESOS EMAIL PARA UN MEJOR DESARROLLO PERSONAL , Y APRENDER DE LOS MEJORES EXPERTOS EN CRECIMIENTO PERSONAL Y DESARROLLO.-

    • Arezky Hernandez

      Hola Manuel,
      hermosa intención que tienes de crecer emocionalmente.

      Te propongo estés al pendiente pues en la próxima semana Credeser va a hacer un anunció importante pues está preparando un gran evento para fin de mes y estoy seguro que ahí podrás seguir encontrando eso que buscas.
      ¡Un saludo!

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