3 SENCILLOS HÁBITOS PARA EL BIENESTAR FÍSICO, MENTAL Y EMOCIONAL

3 SENCILLOS HÁBITOS PARA EL BIENESTAR FÍSICO, MENTAL Y EMOCIONAL

En el último post te comentaba la forma de recuperar la ilusión por tu vida y proyecto. Esos puntos que te harán conectar con tu ilusión y motivación y volver a apasionarte por tu vida y por lo que haces.

Hoy te traigo 3 hábitos muy sencillos que atraerán el bienestar que necesitas en tu vida personal y te ayudarán con la profesional.

Y son tan sencillos que ya los estás haciendo, pero a lo mejor no de la mejor forma.

¿Quieres saber cuáles son? Puede que el último te sorprenda.

 

1º Dormir lo suficiente

Te confieso que casi toda mi vida he tenido problemas de sueño hasta que me di cuenta de lo que pensaba sobre el sueño:

“Dormir es un desperdicio de tiempo”.

“Prefiero estar despierta y hacer otras cosas,  pensar cosas o soñar despierta” (mi mente siempre se activaba antes de irme a dormir).

Como puedes imaginar con estas creencias que había desarrollado de pequeña era muy complicado que me acostara a horas razonables o que tuviera una buena higiene de sueño.

Así que durante largos años de mi vida me he acostado tarde (también con la creencia de que yo era una persona muy nocturna), he dormido menos horas de las que debería y me quedaba estudiando y saliendo hasta altas horas de la madrugada.

Las consecuencias fueran nefastas: muchos días no daba pie con bola y no rendía todo lo que debería en clase o en el trabajo. Pero lo peor es que sin darme cuenta esto afectó también a mi autoestima. Y por supuesto ayudaba y mucho a que tuviera un diálogo negativo.

 

Pero a lo que íbamos.

El sueño es un básico fundamental. ¿Por qué? Porque afecta tanto a las experiencias de tu día actual como a las del día siguiente.

Durante la noche se procesa toda la información que has ido adquiriendo a lo largo del día, por lo que si no duermes ni procesas bien toda la información, puedes estar más confuso o saturado al día siguiente.

De golpe tus dos días desaprovechados y lo peor es que este puede ser el principio de una enorme e imparable bola de nieve que puede afectar largos periodos de tu vida.

Para dormir bien debes empezar a preparar cuerpo y mente para el sueño con antelación. Relajarte, disminuir la luz, darte un baño o beberte un té, todo ello te ayudará a entrar en el territorio ante el sueño y principalmente a decirle a tu cuerpo y mente que ya estás ahí.

Antes de llegar aquí también es buena idea organizar las cosas y apuntar las ideas del día siguiente para que en tu momento de relax te desocupes de ello.

Si tienes mucha dificultad en dormir te puede ayudar escuchar una meditación guiada.

Una pequeña siesta por la tarde también puede ser muy beneficiosa para despejar tu mente para el resto del día.

 

No hay nada para una buena clareza mental, física y emocional como una buena noche de sueño profunda y reparadora, ¿no crees?

 

2º Comer bien y despacio

Tanto los actos de dormir como los de comer están bastante relacionados con el autoconocimiento.

Cada persona debe autoanalizarse y descubrir cuántas horas necesita dormir en el caso anterior y en este caso qué alimentos le sientan mejor o le dan más energía.

Porque el alimento es algo que influye directamente en tu energía. Cuando comes algo que no te sienta bien, comes demasiado o muy rápido, puede que tu digestión sea lenta y no tengas tanta clareza mental ni física.

Esto es algo que podemos observar con mucha facilidad en nuestro día a día, pero ¿cuántas veces comemos tan deprisa o estamos tan absortos en nuestros pensamientos que ni nos damos cuenta de que ya hemos terminado el plato? Yo incluida, a pesar de ser consciente, hay días que me pasa.

Prestar atención a lo que comemos y la forma que comemos es fundamental. Porque déjame decirte que en sentido figurativo muchas veces comemos estrés.

Estamos comiendo esas ansias y esos pensamientos estresantes que muchas veces tenemos en la cabeza en ese momento y además tragamos alimento a la vez. ¿Cómo crees que se siente el cuerpo?

Estos pensamientos están generando reacciones químicas en tu cuerpo y emociones y, además, lo estás asociando a la comida y al acto de comer. Cuando esto pasa es muy fácil caer en el hambre emocional.

Para combatir esto analiza, ¿qué alimentos puedes empezar a sustituir poco a poco para aumentar tu bienestar? ¿Qué alimentos te dan energía y cuáles te la quitan?

 

¿Qué alimentos te pueden ayudar con tu día a día? Porque comer vas a comer, ¿no es mejor y más inteligente que comas algo que te guste, pero también que ayude a tu cuerpo y que te ayude en tu día a día?

¿Cómo puedes comer más despacio y con más tranquilidad? Créeme, comer debería ser un acto sagrado para tu bienestar. 

¿Qué paso puedes dar hoy con tu comida para honrar tu cuerpo?

 

3º Dirigir tu mente

Empieza a dirigir tu mente. El subconsciente es sugestionable. Empieza a decirle a tu mente que vas a hacer y cómo lo vas a conseguir.

Por la mañana, nada más despertarte puedes decirle hoy me sentiré _________y haré__________. Tú pon la intención, deja que tu mente haga lo demás.

El subconsciente es todavía más sugestionable por la mañana así que aprovecha este ratito. Por ello son tan importantes esos primeros pensamientos y la forma como te despiertas, ya que pueden condicionar tu día.

¡Dile a tu mente lo que quieres! Dile qué quieres para ese día y qué vas a hacer para conseguirlo.

Además, tu mente está hecha para darte la razón, pienses lo que pienses. Así que en vez de dejar que sea la oleada de pensamientos negativos y repetitivos que pasa por tu mente todos los días, aprovecha para decirle lo que tú quieras.

 

Dile a tu mente qué vas a hacer, dile a tu mente cómo te quieres sentir y cómo te vas a sentir cuando lo hagas. Direcciona tu mente en el sentido que tú deseas. Le puedes hablar como si le dieras órdenes, si te sirve. Esta sería una forma de programar tu mente para que hagas a lo largo del día lo que tú deseas de una forma más fácil y sin tanto esfuerzo.

Ya no la estás dejando a la deriva, le estás dando un foco y una dirección y supongo que lo que le quieres decir es algo positivo, ¿verdad? Esto te ayudará a cambiar tu diálogo interno y a encarar tu día de forma más positiva.

Como ves también puede ser un hábito sencillo. Porque una vez que empiezas a pensar nada más levantarte, ¿por qué no aprovechar este estado un poco inconsciente para empezar a dirigir tus pensamientos :-)?

Espero que te sirva y que puedas replantearte la forma cómo haces estos 3 hábitos. Son 3 fuertes pilares, básicos y sencillos, pero que sin duda pueden llevar tu bienestar a otro nivel y mejorar mucho tu calidad de vida.

 

¡Si te sirve, no olvides comentar y compartir!

¡Muchas gracias!

 

 

¡Hola! Soy Pamela, Coach de vida y mente y autora de ricamente.net.

Ayudo a las personas a mejorar su mentalidad y a descubrir qué hacer con sus vidas a través del Coaching y de la PNL.

También me puedes encontrar en Facebook y Pinterest.

Sin comentarios

Publica un comentario

Share This