6 PASOS HACIA LA LIBERTAD

6 PASOS HACIA LA LIBERTAD

Espero y deseo que el título de este artículo te parezca tan sugerente como me lo pareció a mí el día que aprendí sobre esta potente dinámica de PNL.

Y antes de comenzar, permíteme que escriba algo de historia para poner en contexto el contenido. Continuaré el artículo nombrando y explicando los 6 pasos y finalizaré con cómo llevarlos a cabo con un ejemplo real.

¿Te apetece?

¡Espero que te guste el menú!

 

Empecemos con un poco de historia:

La PNL (Programación Neurolingüística) es un arte y una ciencia, un modelo de comunicación que nació en California (USA) en los años 70 gracias a las investigaciones de sus 3 co-creadores: Richard Bandler, John Grinder y Frank Pucelik.

Ellos eligieron a los 3 terapeutas más reconocidos en aquellos años y los estudiaron para descubrir qué hacían para tener éxito con sus pacientes en sus consultas.

De esta investigación, llevada a cabo durante años, nace la PNL.

 

¿Qué significa PNL?

Programación: No somos un lienzo en blanco, como algunas personas nos han hecho creer desde nuestra infancia.

Actualmente se sabe con certeza que venimos programados mental y psicológicamente. Estos programas se nutren de las experiencias vividas por nuestros ancestros, de la cultura del sitio en el que hemos nacido y crecido, de creencias transmitidas y de experiencias propias.

Registramos diferentes formas de entender, vivir y expresar nuestros sentimientos y de entender la vida. Tenemos una forma propia de caminar por el mundo y esto es nuestro programa particular. Este programa está guardado y memorizado y es el que se activa a la hora de responder a estímulos internos y externos. Por eso, probablemente hayas notado que ante determinadas circunstancias reaccionas de la misma manera.

Esta manera de reaccionar, rápida y automática es tu Particular Programa en acción.

Neuro: Nuestros procesos y comportamientos ocurren a través de nuestro sistema neurológico o nervioso.

Lingüística: Nuestro sistema de comunicación con nosotros mismos y con los demás es el lenguaje, verbal y no verbal.

Transmitimos nuestros pensamientos a través del lenguaje y el lenguaje da estructura a nuestros pensamientos.

 

Así pues, la PNL como modelo de comunicación, nos explica que cada uno de nosotros tiene una representación de la realidad diferente a los otros, pues la realidad cada uno la percibe atendiendo a la traducción que nuestro programa hace sobre ella.

Cada uno tenemos una representación propia de la realidad, nuestro propio “Mapa” de la realidad y la PNL nos enseña a través de sus presupuestos, dinámicas y herramientas a conocer en profundidad nuestro propio mapa y el de los demás para lograr una vida más satisfactoria, plena y feliz.

Reconozco que la PNL no me conquistó desde el momento en el que supe de su existencia, pues mi primer libro lo compré en el año 94 y fui incapaz de entender qué era y para qué servía. Así que guardé el libro en un cajón y me olvidé de él por muchos años.

Pero…, afortunadamente mi evolución e inquietud me llevaron a toparme con ella algunos años después y hoy puedo escribir con emoción y alegría que he sido bendecida.

Y digo bendecida porque mi formación como Master Practitioner en PNL la he recibido de uno de sus co-creadores, el gran Frank Pucelik (https://darteformacion.es/frank-pucelik), (puceliknlp.com).

 

Y antes de pasar a explicar Los 6 Pasos a la Libertad, no puedo evitar comentarte sobre su creador, así que déjame que te dé un par de pinceladas sobre él…

Frank es humanidad en estado puro: su energía y pasión son su tarjeta de presentación. Ama lo que hace, cree en él mismo y en su descubrimiento y dedica su vida a mejorar la vida de otras personas.

A sus 74 años sigue viajando por el mundo enseñando y compartiendo PNL y creedme cuando os digo que aprender de la fuente no tiene precio.

Mi lenguaje verbal y no verbal se queda más que corto si quisiera intentar explicar qué siento por haber recibido su conocimiento y experiencia. Por eso apenas 3 párrafos de admiración y agradecimiento hacia este Gran Ser Humano.

¡Bueno!, pues ha llegado el momento de conocer los 6 Pasos hacia la Libertad.

Libertad en este contexto es entendida como la capacidad de generar opciones que nos lleven más allá de reaccionar de manera automática y compulsiva.

En definitiva, en vez de reaccionar sin conciencia ni control, ser capaz de responder emocionalmente eligiendo tu estado.

¡Decide no ser un robot condicionado por tus programas! Porque somos seres humanos y podemos decidir. Decidir es un derecho y un deber.

¡Decide generar opciones! Tienes esa habilidad y la puedes entrenar y mejorar.

¿Estamos?

Pues, ¡a por los 6 Pasos!

 

1.- Identifica el disparador interno de tu emoción

¿Cuál es mi sensación interna?, ¿hay alguna imagen?, ¿qué veo?, ¿qué escucho?, ¿hay algún sonido?, ¿cuál es?, ¿voces?, ¿otros?, ¿qué más percibo?...

No importa el disparador externo o lo que genera tu comportamiento. Aquí estamos identificando el primer efecto que se produce en ti a nivel interno, tu sensación corporal interna.

Puede ser tensión en los hombros y el cuello, presión en la boca del estómago o en el pecho, calor que sube por el cuello y en la cabeza, ganas de insultar y pegar, una imagen del pasado, voces que nos apremian o acusan…

(Recuerda que esto es muy personal y has de identificar tus propias sensaciones. He puesto las anteriores a modo de ejemplo…).

2.- Respira

Respira profundamente 2 ó 3 veces, la respiración con conciencia para la respuesta automática.

3.- Pregunto y Respondo

¿Qué estado quiero?, ¿cómo me quiero sentir?

4.- Establecer el estado que quiero

Ya he elegido el estado que quiero, ahora lo tengo que traer, conectar para sentirlo. Para ello, o tiro de memoria recordando cómo es el estado que quiero sentir o lo creo en el momento.

Para crearlo conecta con tus sensaciones corporales que te producen ese estado: cómo te sientes en ese estado, qué ves en ese estado, qué escuchas en ese estado, qué hueles en ese estado, a qué sabe ese estado…

5.- Nombra el nuevo estado

Di la palabra en alto.

Puede ser: calma, alegría, serenidad…, el estado que has elegido

6.- Vuelve al presente

Identifica, siente y disfruta tu nuevo estado. El estado que has decidido tener.

Esto en teoría es sencillo. Se trata de 6 pasos y están enumerados y explicados. Pero la magia, el disfrute y la experiencia sólo se viven si lo haces.

Esta es la clave de que tú lo vivas. ¡La acción! Si no haces, no obtendrás nuevos resultados, ¡claro está!

Y, para terminar, comparto contigo una vivencia personal en la que puse en marcha estos 6 pasos y que apenas ha ocurrido hace un par de semanas…

 

Asistí a una reunión con un amigo y compañero de trabajo en la que había una tercera persona, otra compañera.

Al principio todo iba bien, pero la otra persona y yo no entendíamos una serie de conceptos sobre publicidad en los que mi amigo es experto, así que le preguntamos al respecto.

Él lo explicó lo mejor que sabía, pero mi compañera y yo no acabábamos de entenderlo y le seguimos haciendo preguntas y más preguntas. La cosa se alargaba y mi amigo empezó a perder la paciencia hasta que llegó un momento en que la cosa se nos fue de las manos.

Empezamos a elevar el tono de voz y las acusaciones mutuas tomaron las riendas de la conversación.

Mi compañera alucinada y asustada trató sin éxito de poner paz, así que dimos por finalizada la reunión.

Lo peor, que luego se convirtió en oportunidad, era que mi amigo y yo, posteriormente a la reunión, asistíamos juntos a un evento (el estreno de una película). Te aseguro  que lo que me pedía el cuerpo era coger un taxi e irme de aquella desagradable reunión lo más rápido posible, pero algo me lo impidió.

Caminamos hasta el parking enfadados y cada uno por su lado. Del mismo modo entramos en el coche y casi ni hablamos en el trayecto hasta el cine.

Con razón o sin ella, fui víctima de mi enfado y de mi ira. Me habían fastidiado la reunión y el evento y no estaba dispuesta a pasar por alto el incidente. Me había sentido maltratada y ninguneada sin motivo y además de todo lo que solté por esa boquita, iba a seguir enfadada porque “no había derecho a lo que había pasado y además ¡que se fastidie!”.

Estaba yo enfangada en estos pensamientos cuando recordé que en lo más álgido de la discusión y de manera espontánea respiré hondo varias veces. Eso bajó mi fuego interno que aplacó mis palabras y mis actos, pero…, me había quedado con “mal rollo”... De repente, recordé los 6 pasos a la libertad y decidí experimentar.

Lo primero que hice fue decidir qué iba a experimentar y esta decisión me animó a ponerme en marcha.

Enseguida tomé conciencia de mi estado de ánimo, estaba enfadada y airada. Sentía tensión en el cuello y los hombros y algo de dolor de cabeza, tenía la boca seca, calor y la respiración agitada.

Aunque confieso que por una parte me apetecía continuar así, afortunadamente, las ganas de probar qué pasaría si aplicaba los 6 pasos pudieron más.

Respiré profundamente un par de veces y empecé a elegir mi estado: quería sentir paz interior, disolver mi enfado y disfrutar de la película y la compañía de mi amigo.

Íbamos en el coche y le miré de reojo. Estaba alterado y algo pálido, le encontraba de repente como envejecido y enseguida sentí que estaba disgustado.

Así que empecé a pensar cómo podría mejorar la situación. Estaba claro que si pedía disculpas por mi comportamiento la cosa mejoraría, pero decidí no hacerlo, pues en ese momento, lo diría con la “boca chica” y yo quería que me saliera de corazón.

Por eso, decidí darme tiempo.

 

Vimos la peli y a la salida me sentía cansada y con ganas de llegar a casa, pero durante el camino sentí que mi estado había cambiado y elaboré mentalmente un pequeño discurso, así, cuando llegamos a casa le dije: “Siento haber gritado en la reunión, siento haber estado enfadada y, sobre todo, siento que te hayas disgustado”.

Mi amigo me miró satisfecho y sorprendido y yo me sentí más que bien. Había hablado de corazón, sentía la paz interior que pretendía y una especie de serenidad plácida que no había pretendido.

¿Qué he conseguido? Yo quería saber, experimentar, comprobar si esto funciona y cómo. Esta fue mi primera intención, más también quería sentirme yo mejor (estar cabreada es un estado que no me hace sentir bien) y también que él se sintiera mejor.

Y ¿qué es lo que conseguí? Además de todo lo que inicialmente quería, también era importante para mí que nuestra relación no se cortara (porque él me dejaría de hablar un tiempo). Quería más respeto mutuo, más paciencia, más comprensión, más empatía, más cariño hacia el otro, más autoconocimiento, más elección y menos victimismo e ignorancia sobre mí misma.

Pero todo esto no fue el único beneficio…

 

Y me sorprendió, pues aunque era lo que buscaba, obtuve mucho más: disfruté del proceso debido a que lo estaba viviendo con conciencia, observando, decidiendo los pasos, experimentando… Y fui consciente de cómo mi estado iba cambiando de manera suave, sutil… Y eso me hizo confiar y seguir.

Viví mi experiencia dándome cuenta de todo. Por un lado lo estaba sintiendo y viviendo. Por otro lado, era consciente de lo que estaba pasando y podía observar cómo me sentía y a la vez iba eligiendo qué hacer…

Era un poco extraño porque estaba disociada. Era parte activa y observadora a la vez, mas sentía serenidad y confianza. Algo así como, que pasara lo que pasara, yo iba a seguir en ese estado: serena, confiada…

Mi amigo, después de un episodio como el que os he comentado, suele estar tan dolido y enfadado que prefiere perderme de vista y no hablar conmigo en un tiempo (varios días y hasta semanas), hasta que se le pase…

Pero, esta vez no fue así. Al día siguiente no hablé con él y aunque me envió por Whatsapp un vídeo sobre algo gracioso, no fue hasta pasadas 24 horas cuando me llamó.

Estaba amable y cariñoso, como suele ser, y no presentaba síntoma alguno de hostilidad o enfado.

Mi actitud disipó su rabia y la mía también.

 

¿Siempre será así? No lo creo. Pero sí creo que poniendo conciencia y eligiendo, mi vida puede cambiar a mejor, y mis relaciones también.

No me considero ejemplo de nada, comparto contigo mi conocimiento y experiencia con el propósito de inspirarte y animarte a que experimentes. Estoy casi segura de que tienes poco que perder y mucho que ganar.

Así que, si estás de acuerdo, ¡adelante! Vívelo en primera persona y comparte tu nueva historia. ¡Estaré encantada de leerte en los comentarios!

 

Recibe un abrazo,

Itziar Aizpuru

Coach Estratégica

Co-fundadora de CredeSER

Mail: itziarcoach@gmail.com

 

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¡Muchas gracias!

 

Me llamo Itziar Aizpuru. Soy la Co-Fundadora de CredeSER.

Especialidad:

  • Inteligencia Emocional.
  • Toma de Conciencia y Autoconocimiento.
  • Comunicación Asertiva y Desarrollo de habilidades personales, sociales y profesionales

Ayudo a personas que están pasando por cambios vitales inesperados a pensar con claridad y tomar decisiones acertadas para resolver su situación.

“Es más fácil de lo que crees y tienes lo que necesitas para resolver. Confía y Avanza. Te acompaño”.

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