ASERTIVIDAD: UN ESTILO DE COMUNICACIÓN EFECTIVA

ASERTIVIDAD: UN ESTILO DE COMUNICACIÓN EFECTIVA

Casi todos podemos hablar, pero soltar palabras una detrás de otra por esa boquita no implica que nos estemos comunicando.

Comunicación tiene su origen etimológico en la palabra latina comunicatio que a su vez procede del verbo latino comunicare que significa compartir, intercambiar algo, poner algo en común.

También hace referencia a la voz latina comunis que se refiere a lo común, a lo público.

Así pues, Comunicar significa compartir con los demás lo que pensamos, creemos y sentimos y también transmitir y difundir informaciones y mensajes para que sean del conocimiento de los demás.

La Asertividad es un modelo de Comunicación sinónimo de Comunicación Positiva.

¿Te gustaría saber en qué consiste, cómo reconocerla para ponerla a tu favor?

Si has dicho que SÍ, puedes seguir leyendo porque casi estoy segura de que te va a interesar lo que voy a compartir contigo.

 

Este modelo de Comunicación Positiva se posiciona entre dos conductas opuestas que son la pasividad y la agresividad. Es decir, la Asertividad es la habilidad de comunicar pensamientos, creencias, emociones, ideas, sentimientos, opiniones e intenciones y defender los intereses propios, sin agredir al interlocutor ni quedar sometido a su voluntad.

Tiene 2 campos de acción:

  • El primero de ellos se refiere a expresarnos de manera amable, franca, clara y directa, teniendo como base un comportamiento maduro que se sustenta en una buena autoestima y firmeza en el carácter.
  • El segundo implica saber decir NO.

¿Te has sentido identificad@ con esto?

¿Crees que si dices NO puedes ofender a alguien?, ¿puedes “quedar mal” ?, ¿puedes tener problemas en una relación?, ¿crees que los demás van a pensar que eres interesad@, egoísta, “malqueda”?...

Pues esto lo vamos a solucionar para que no te tortures más, ¿SÍ?

Voy a explicarte cómo es una conducta pasiva, como es una conducta agresiva y como es una conducta asertiva.

Luego te contaré por qué nos cuesta ser Asertivos, y finalmente, cómo podemos convertirnos en personas que Comunican con efectividad y positividad.

¿Te quedas conmigo?

¡Vamos con ello!

 

Conducta pasiva

Cuando tenemos una conducta pasiva, dejamos de lado nuestros propios derechos, somos infieles a nosotros mismos y nos pasamos por encima anteponiendo los derechos de los demás.

Intentamos así que no se produzca ningún conflicto y evitamos pasar un mal rato. Nos expresamos con miedo, de manera derrotista, con disculpas y sin convicción.

Utilizamos frases como: “No importa”, “Da igual”, “Como tú prefieras”, “Bueno…”, ¿Te enfadas si…?

Y bajamos la mirada y tenemos una expresión en nuestro rostro de duda o miedo y el tono de nuestra voz baja y se muestra llena de vacilación y titubeos...

Y nos sentimos incomprendid@s, manipulad@s, con sentimiento de culpa o miedo o tristeza o ansiedad o sin autoestima, o todos a la vez...

Y el mensaje que comunicamos es: “Tú eres más importante que yo”.

Está claro que hay una intención positiva en todo esto, pues a corto plazo evitamos conflictos o discusiones y “no ha pasado nada”, pero en el fondo, sabemos que esto es “pan para hoy y hambre para mañana” y si este comportamiento se convierte en una forma de vida, podemos empezar a pagar consecuencias no deseadas como tristeza, dependencia, rencor, desconfianza, rabia hacia un@ mism@, falta de valoración…

No somos perfectos y lo natural es que pasemos por esta forma de funcionar, lo importante es no hacerla habitual, te aseguro que no es aconsejable.

          

 

Conducta agresiva

Aquí ocurre lo contrario. Cuando nos comportamos de manera agresiva, anteponemos y defendemos nuestros derechos de manera ofensiva, deshonesta, manipuladora e inapropiada. Pasamos por encima de los derechos de los demás sin despeinarnos.

Tenemos que quedar siempre por encima como el aceite y tratamos de conseguirlo por medio de la dominación, humillación y degradación del otro utilizando frases como: “Por tu culpa”, “Tienes que”, “Más te vale…”, haciendo críticas en segunda persona: “Eres…”, “Pareces…”.

Nuestro lenguaje está lleno de críticas, juicios y comentarios sarcásticos que invalidan los sentimientos del otro y con una mirada agresiva, gestos de amenaza y aumentando el volumen de nuestra voz. Nuestro mensaje es: “Soy superior a ti y lo mío es más importante que lo tuyo”.

Una pequeña victoria tampoco asegura una sensación de paz sostenible, pues a la larga pueden aparecer sentimientos de culpabilidad, ansiedad, remordimientos, tensión permanente, soledad, rechazo…

Y como te comenté en la conducta anterior, todos pasamos en mayor o menor medida por estos estados, pero hacerlos habituales, no compensa en absoluto.

Así que, una vez que hemos visto cómo nos podemos comportar a veces, vamos a examinar el comportamiento que, yo creo, nos trae más a cuenta adoptar de manera permanente.

Conducta Asertiva

Para hacer más clara la explicación, podemos distinguir entre:

  • Conducta asertiva positiva y
  • Conducta asertiva negativa

Una conducta asertiva positiva implica:

  • Saber dar y recibir halagos:

Saber dar halagos implica un reconocimiento hacia algo del otro que nos gusta y obviamente, los halagos, han de ser sinceros.

Saber recibir halagos significa que dejamos que el otro nos exprese su admiración hacia algo nuestro y nosotros agradecemos el detalle con una sonrisa franca. No vale minusvalorarse por vergüenza o pudor.

Si alguien nos comenta: “Me encantan tus zapatos, te quedan fenomenal”, “¡Qué bien te ha quedado tu apartamento! Me resulta super acogedor”, “¡Qué interesante tu conferencia! Muchas gracias”, “Te felicito, has hecho un gran trabajo” ...

No tenemos que escondernos y menospreciar nuestros logros diciendo frases como: “Uy, pues me los he comprado por dos duros en las rebajas”, “Nada, cuatro brochazos y parece algo…”, “Pues me la he preparado en dos patadas y tampoco me ha salido tan bien…”, “Nada…”.

  • Reconocer y reforzar al otro:

“Te felicito, lo has hecho genial”, “Es admirable cómo has conseguido...”, “Has sido muy valiente al hacer…”.

  • Expresar el afecto de manera directa:

“Me encantas”, “Te quiero mucho”, “Me gustas”, “Me caes fenomenal”.

 

Una conducta asertiva negativa implica:

  • Decir que no:

“No me gusta prestar mi coche”, “No me gusta comer con la tele puesta”, “No me apetece salir esta noche”.

  • Expresar sentimientos negativos:

“Me da tristeza cuando me acuerdo de tal cosa”, “No me esperaba estos resultados y estoy decepcionad@”, “Me duele cuando te comportas de esta manera”.

  • Admitir críticas:

“Dime qué te ha hecho sentir mal”, “Cuéntame sobre eso que te ha molestado”.

  • Pedir un cambio de actitud en el otro:

“Me gustaría que cuando te estoy comentando algo importante para mí, me miraras a los ojos”.

  • Expresar opiniones poco populares:

“Creo que deberían legalizar las drogas”, “No creo que la poligamia sea un delito”.

Cuando somos asertivos nos comportamos de manera directa, con amabilidad y respeto hacia todo lo del otro, sabiendo también, decir no.

Hablamos en primera persona utilizando frases como: “Yo pienso”, “Yo opino”, “Yo creo que…”. Hablamos de emociones y sentimientos relacionados con hechos: “Me siento… (emociones y sentimientos), cuando tú te comportas… (hechos)”. Y utilizamos verbos en positivo reconociendo los sentimientos del otro y preguntando por ellos: “¿Qué piensas?, ¿Qué opinas?, ¿Qué te parece?”.

Es entonces cuando se ve claro en nuestro rostro una mirada directa y amable, un tono de voz firme y adecuado, unos movimientos serenos y una escucha verdadera hacia los sentimientos y argumentos del otro.

 

Así sentimos serenidad, confianza, equilibrio, satisfacción, sintiéndonos bien con nosotr@s mism@s al elevarse nuestra estima y fortaleza.

Es posible que a corto plazo nos puedan tachar de egoístas e incomprensiv@s y podemos recibir críticas, tanto de personas con comportamiento agresivo, como pasivo, pero a más largo plazo, nos sentiremos a gusto con nosotr@s mism@s, pues hemos obrado conforme a nuestros principios y valores.

¿Por qué nos cuesta ser Asertiv@s?

En primer lugar, no sabemos cómo serlo y no sabemos cómo tenemos que comportarnos. (Así que, ahora que te he contado cómo son las distintas conductas y ya estás preparad@ para reconocerlas, será más fácil ponerse en marcha…).

Tampoco estamos habituados a expresar nuestros pensamientos y deseos.

Aquí intervienen muchos factores culturales además del miedo a que nos juzguen, a hacer el ridículo (muy patrio este miedo…), a que nos rechacen, a hacer daño a otra persona (esto a veces es una excusa…).

Y finalmente, intervienen sensaciones relacionadas con la baja autoestima como: falta de confianza en nosotr@a mism@s, falta de valoración y de importancia hacia lo nuestro…, que nos llevan a no poner lo que es importante para nosotr@s en primer lugar.

Espero que te esté resultando interesante y hasta entretenido leer lo que he escrito para ti. Ahora, si así lo crees, y para poder ir cambiando tu comportamiento, hay que ponerlo en práctica, ¿sí?

Efectivamente, ¡SÍ!, para comunicar con efectividad y positividad, como para casi todo en la vida, hay que tener ganas, valentía, atreverse y dar el paso.

Y para que te resulte más sencillo y puedas ir sintiendo el grado de seguridad necesario, ten paciencia.

Las cosas no son de hoy para mañana. Ve poniéndolo en práctica de manera gradual y para ello elige un entorno o situación adecuada y piensa cómo lo vas a hacer.

Y para que te salga mejor y te sientas en control y más segur@, ensaya previamente la nueva conducta.

Estoy segura de que, si lo haces así, verás resultados positivos ¡antes de lo que esperas!

 

Y para finalizar, te dejo con la lista de los DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS:

  1. Derecho a ser tratado con dignidad y respeto.
  2. Derecho a experimentar y expresar nuestros sentimientos.
  3. Derecho a tener y expresar opiniones y creencias.
  4. Derecho a decidir qué hacer con mi propio tiempo, cuerpo y Propiedad.
  5. Derecho a cambiar de opinión.
  6. Derecho a decidir sin presiones.
  7. Derecho a cometer errores y ser responsable de ellos.
  8. Derecho a ser independiente.
  9. Derecho a pedir información.
  10. Derecho a ser escuchado y tomado en serio.
  11. Derecho a tener éxito y a fracasar.
  12. Derecho a estar solo.
  13. Derecho a estar contento.
  14. Derecho a no ser lógico.
  15. Derecho a decir “No lo sé”.
  16. Derecho a hacer cualquier cosa sin violar los derechos de los demás.
  17. Derecho a no ser asertivo.

 

Deseo que este artículo haya sido interesante para ti.

Me encantaría que dejaras abajo algún comentario y si te ha resultado útil, puedas compartirlo.

Si quieres contactar conmigo, no dudes en escribirme a itziarcoach@gmail.com. Contesto personalmente.

Hasta pronto.

Recibe un abrazo,

Itziar Aizpuru

 

Me llamo Itziar Aizpuru. Soy la Co-Fundadora de CredeSER.

Especialidad:

  • Inteligencia Emocional.
  • Toma de Conciencia y Autoconocimiento.
  • Comunicación Asertiva y Desarrollo de habilidades personales, sociales y profesionales

Ayudo a personas que están pasando por cambios vitales inesperados a pensar con claridad y tomar decisiones acertadas para resolver su situación.

“Es más fácil de lo que crees y tienes lo que necesitas para resolver. Confía y Avanza. Te acompaño”.

Comments ( 4 )

  • Yasna

    Hola!!..muchas gracias por este articulo, muy bueno ya que nos da herramientas para poner en practica y mejorar nuestra forma de comunicarnos.
    saludos!!

    • Itziar Aizpuru

      Hola Yasna!,
      muchas gracias por leer el artículo y escribir tu comentario. Espero que puedas poner en práctica estas herramientas y mejorar tu forma de comunicarte. Te animo a que lo hagas y nos compartas tu experiencia. Un abrazo

  • Claudia

    Hola! Gracias por este excelente artículo Itziar. Me ha tomado tiempo, lecturas y trabajo comprometido para no bajar los brazos, y al fin estoy en el camino que me lleve a ser asertiva, Aunque ya tengo mis logros es una tarea del día a día.

    Les agradezco a ti y a Daniel el material valioso. Es mi deleite y tarea del fin de semana cuando preparo mis objetivos semanales.

    Un cordial saludo!!
    PD: cambio el correo porque el anterior me ha dado problemas para recepcionar

  • Itziar Aizpuru

    Hola Claudia,
    muchas gracias por leer nuestros artículos, comentarlos y tus cariñosas palabras .
    Celebro tus logros en el camino de ser asertiva. Como bien dices, es una tarea del día a día, y si seguir practicando te ayudará a integrar la asertividad en tu vida cotidiana hasta que se convierta en tu forma habitual de comunicar.
    Nos encantará seguir recibiendo tus comentarios y que nos compartas tus experiencias. Un abrazo

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