LOS 7 PILARES FUNDAMENTALES PARA UNA VIDA LIBRE DE ESTRÉS

LOS 7 PILARES FUNDAMENTALES PARA UNA VIDA LIBRE DE ESTRÉS

¿Sientes que te pasas el día corriendo de aquí para allá y anhelas un momento de quietud? ¿Te has dado cuenta de que el silencio te incomoda y que no puedes estar quieto sin la sensación de que el ruido mental se te coma? ¿Quieres una sin estrés y no sabes por dónde empezar?

 

¡Estás en el sitio indicado! Hoy voy a contarte los 7 pilares fundamentales para una vida libre de estrés.

Lo primero que debo decirte es que estás 100% dominado por tu mente parlanchina y que cual marioneta, te lleva de un sitio a otro como se le antoja. Pero no te preocupes, tiene solución 😉 . Tu mente ha cogido el control porque tu todavía no te has dado cuenta de que puedes relacionarte con ella desde otra perspectiva.

Para mí fue revelador darme cuenta de que hay otro modo de ver las cosas. Que puedes escoger la versión de la historia desde la que vivir. Y aunque el cambio de “chip” no fue de un día para otro, todo cuanto descubrí fue tan increíble que acabé por formarme como consultora y coach Mindfulness. Al principio, por el placer de saber más y ahondar más en la experiencia presente. Y luego, para acompañar a otros a experimentar lo mismo que yo.

 

Qué es el Mindfulness y qué tiene que ver con el estrés

El Mindfulness está de moda. Hoy en día lo encontramos en las empresas, los colegios, las consultas psicológicas o el deporte. Pero lo más gracioso de todo es que, aunque el palabro “Mindfulness” lo oímos por todas partes, me encuentro muy a menudo en las sesiones, los talleres o los retiros que pocas personas saben qué es exactamente, y menos aún qué puede aportarles y cómo tener una vida plena a través de él. “Algo de estar en el presente”, me dicen.

Para mí, el Mindfulness es una filosofía de vida. Un modo de andar por el mundo, más consciente, más presente, con mayor capacidad de decisión.

Su traducción exacta sería “atención plena” o “consciencia plena” y a su alrededor hay muchas técnicas que te ayudan a eso, pero lo realmente interesante es llevar esa atención plena en todos los momentos y ámbitos de la vida. Un auténtico reto enraizado en la constancia.

Vivir una vida “mindful” requiere la misma perseverancia que tener una buena salud física. No es cosa de un sólo día, es un camino que se transita paso a paso, a cada momento. Un camino que lleva a ti, a tu interior.

Y, ¿qué pinta el estrés en todo esto?

Que te pases el día corriendo como un pollo sin cabeza no es “porque sí”, “porque tú eres así”, no. Es porque tu mente te lleva al futuro, planeando y preocupándote por cosas que no sabes ni si pasarán; o al pasado, recordando o huyendo de un ayer que simplemente, ya pasó.

Así que el resultado de estas idas y venidas al pasado y al futuro, es un estado de alerta permanente por cosas, personas o situaciones totalmente inexistentes.

Estado de alerta que, por cierto, genera ansiedad, irritabilidad, miedo, nerviosismo, confusión, autocrítica, dificultad para concentrarse, pensamientos repetitivos, incremento del apetito, tensión muscular, manos frías o sudorosas, insomnio, dolores de cabeza, fatiga, problemas de espalda o cuello, indigestión, respiración agitada, perturbaciones en el sueño o sarpullidos, entre muchas otras.

¿Te suena?

Olvidamos el presente, que es lo único que existe, y nos convertimos en hámsters en una rueda que hacen fuerza y más fuerza para llegar a un futuro que siempre se acaba alejando porque como ya sabes, la vida, siempre, siempre, siempre, ocurre en presente.

 

Cambia el modo de ver las cosas y las cosas cambiarán

Todo nace de un cambio de actitud. Puedes deslomarte en adquirir nuevos hábitos si quieres, pero si no lo sientes necesario, si no te das permiso para cambiar el modo de verte, si tus creencias no están alineadas, todo se mantendrá estanco y tarde o temprano volverás a la forma original.

Cambiar tu actitud es, sí o sí, cambiar tu experiencia. Y es en ese cambio de experiencia, en el que un nuevo resultado es posible.

Te presento las 7 actitudes Mindfulness para una vida despierta, más consciente y libre de estrés. Permítete una nueva forma de experimentar la realidad y persevera en ese permiso. Luego me cuentas.

 

1. No juicio

Especialmente a ti.

Basta ya de criticarte por todo lo que haces, lo que has hecho, lo que podrías haber hecho, lo que no te atreviste a hacer y por lo que fracasaste.

Sinceramente, ¿permitirías que alguien te hablara como te hablas tú a ti mismo? Yo juraría que no.

La propuesta es esta: no te enjuicies más, y si te pillas en el juicio, obsérvate.

¿Qué creencias sustentan ese discurso? ¿Son creencias tuyas o las has oído tanto en tu familia que te las has hecho tuyas? ¿Ante qué reaccionas? ¿Qué dice eso de ti?

Observa el discurso interno y déjalo pasar, como quien desde la orilla ve flotar los troncos en el río.

 

2. Paciencia

Aunque no te des cuenta, estás andando un camino. Con sus subidas y bajadas, con sus momentos llenos de luz y claridad y con sus momentos de oscuridad y tinieblas. Sea como sea el tramo que estás andando, todo forma parte del camino.

Tener paciencia es entender que nada es permanente, que todo se va moviendo al ritmo de tus pasos y que algunas cosas necesitan que nosotros andemos varios kilómetros para poder encontrarlas.

Todo llega, a su debido tiempo.

 

3. Confianza

Tanto en ti como en la vida, reflejo de tu interior.

Confía en tus intuiciones, tus pálpitos, las decisiones tomadas y lo que sientes como cierto.

¿De verdad crees que todo lo que has vivido hasta la fecha, no ha servido de nada?

Tienes en tu interior los cimientos para alzarte fuerte y en coherencia, sabiéndote poseedor de tu vida y expresar tu verdadero tú.

Confía en tu camino y lo que en él se presenta. Abrázalo, aunque no sepas su para qué.

 

4. Dejar ir

Suelta.

Suelta lo que ya no quieres, lo que no te hace bien, lo que te ata.

Suelta el control y la necesidad de saber.

Asume que no sabes nada y déjate llevar por fluir de la existencia cuál hoja por el riachuelo.

Ante una emoción densa: observa, siente y deja ir. Ante una preocupación: confía y deja ir. Ante una relación tóxica: agradece y deja ir. Ante un trabajo insatisfactorio: conecta con tu propósito y deja ir.

Una manera de empezar a practicar el dejar ir, es algo tan “sencillo” como desprenderte de aquellas prendas u objetos que haga más de 6 meses que no uses. Observa tus resistencias y ya sabes, deja ir.

 

5. Mente de principiante

¿Has observado alguna vez a un niño o una niña detenidamente? ¿Has visto esa sorpresa que les acecha ante cualquier cosa que se presenta en su campo de realidad?

Eso es mente de principiante. Vivir con sorpresa y apertura. Dando la bienvenida a sea lo que sea que aparezca en tu vida. Ver todo con ojos nuevos, sin expectativas. Como cuando viajas a un país exótico y estás atento a todo para no perderte nada.

Vivir con mente de principiante amplía tu mundo y te conecta con la magia vital que todo lo interconecta.

 

6. Aceptación

Al cultivar el no juicio, aparece de manera natural un movimiento interno de aceptación de todo aquello que acontece.

Una “sencilla” acción que ayuda a integrar el pasado y abrazarlo como parte de un proceso.

Vivir en aceptación es sinónimo de permitir que la vida pase a través de ti. Sea cual sea el suceso por el que estés transitando.

No te tiene por qué gustar, evidentemente, pero le das la bienvenida y lo acoges sabiendo que tarde o temprano eso también pasará.

Solemos resistirnos a los momentos vitales que no nos gustan y, paradójicamente, es la resistencia la que perpetúa la situación. Si la aceptamos nos colocamos en una situación interior que abre la puerta al modo de trascenderla.

 

7. No esfuerzo

El no esfuerzo es la actitud que siempre cuesta más. Especialmente porque vivimos en la sociedad del esfuerzo y el sacrificio, y animar a alguien a que no se esfuerce, puede sonar a que tienes todo el permiso del mundo a quedarte en el sofá de tu casa sin mover un dedo que todo llegará.

Evidentemente, haz lo que te plazca, pero no va por aquí la cosa.

No esfuerzo es simplemente asumir que hay un tiempo para sembrar, un tiempo para regar y un tiempo para recoger. Si planto una semilla, la riego y no dejo que la semilla absorba el agua respetando su ritmo, es muy posible que ahogue a la pobre semilla y la planta jamás germine.

Igual pasa en la vida.

Si quieres algo, pon tu intención (planta la semilla), haz todo lo que puedas (riégala) y deja un tiempo para que las causas - consecuencias universales hagan su cometido (da tiempo para que germine).

Como ves, no esfuerzo y paciencia, van de la mano 😉

 

Living la vida mindful

Ahora que ya sabes los 7 pilares fundamentales para vivir libre de estrés, te propongo que lleves a cabo sencillas técnicas para anclar tu mente en el ahora. Ya sea meditar, comer con atención plena, hacer yoga o lo que sea (en este post te propongo distintas técnicas que puedes hacer). De esta manera te resultará mucho más fácil cultivar estas actitudes de fondo y vivir sí o sí una vida “mindful”.

Si te apetece experimentar qué es esto del Mindfulness y cómo integrarlo en tu día a día, te recomiendo que te bajes esta guía gratuita con 7 ejercicios Mindfulness para la vida cotidiana. ¡Me encantará saber cómo te ha ido!

¡Ahora te toca a ti!

¿Cómo haces tú para cultivar una mente en calma? ¿Utilizas alguna técnica para la gestión del estrés? ¿Cómo sientes que pueden serte útiles las actitudes descritas en tu tranquilidad interior?

Cuéntame cuál es tu experiencia. ¡Estaré encantada de leerte y responderte!

 

¡Hola! Soy Alba. Experta en Mindfulness y coaching Transpersonal, autora del blog themindfulroom.com.

Mi anhelo es acompañarte en tu proceso de calma interior, reduciendo el ruido de tu mente para que veas con claridad, vivas sin estrés y puedas descubrir tu potencial interno para enfocarte en lo que es importante para ti.

Me encontrarás también en Facebook, Instagram, Pinterest y Youtube.

Comments ( 3 )

  • Monika

    Excelente

    • Alba

      ¡Hola Monika!
      Me alegra mucho que te haya gustado.
      Gracias por comentar 😉

      Un abrazo,
      Alba.

  • Pamela

    Me encantó Alba!
    Un abrazo y bienvenida!! 🙂

Publica un comentario

Share This