¿NOS COMUNICAMOS O NOS DECIMOS COSAS?

¿NOS COMUNICAMOS O NOS DECIMOS COSAS?

Estamos rodeados de comunicación.

Manejamos distintos medios de comunicación, nos comunicamos de distintas formas según el interlocutor, según el ambiente, las circunstancias, etc. Todo ha evolucionado tanto que podemos elegir diferentes canales o usar distintos medios para hablar unos temas u otros según el mensaje, interlocutor, situación, etc. Algo inimaginable hace unos años.

Nuestras formas de comunicarnos también son diferentes según nuestro estado de ánimo, según las emociones que nos mueven.

Nos estamos acostumbrando cada vez más, a comunicarnos en redes sociales, en medios públicos, en contar a cuanta más gente mejor, lo que nos sucede, lo que hacemos. Todo ello supone, al fin y al cabo,  una forma de comunicación para nosotros. Pero a veces me pregunto, es comunicación o es contar cosas…

Nos comunicamos con la pareja, amigos, familia, incluso nos comunicamos con nosotros mismos. De manera interna una vocecilla nos habla y nos dice cosas, nos da ideas, nos plantea dudas. Esa imagen tan gráfica de un angelito blanco con alas en un hombro y un demonio rojo y maléfico en el otro hombro, y ellos dos, hablando sin parar, de lo que se debe hacer y de lo que no; de lo que es bueno o malo, de lo correcto o de lo incorrecto.

La comunicación nos afecta, nos influye y nos trae consecuencias. Tiene repercusión en nuestra vida.

No podemos vivir sin comunicarnos, no podemos estar con alguien sin comunicación. No podemos relacionarnos ni convivir en sociedad sin comunicarnos y sin que la comunicación que nos rodea, nos afecte de una forma u otra.

Realmente esto es lo que más me interesa. En qué medida la comunicación es  importante para mí y para qué la necesito cuando la tengo y cuando no la tengo.

Normalmente cuando empiezo a escribir un artículo necesito estar en calma, casi siempre por la mañana (soy cada vez más alondra y menos búho). En silencio, sin distracciones. El tema de la comunicación estaba en mi cabeza desde hace tiempo, pero una vez que me decidí a ello, pensé que lo mejor era empezar por la definición de Comunicación. Así que acudí a Internet para buscarla. Y encontré, en los primeros enlaces, sin mucho profundizar, lo siguiente (subrayo lo más relevante para mí):

  • Nombre femenino”. El leer y ver escrito “nombre femenino”, en ese instante, nada más leerlo, sonreí internamente, no lo pude evitar. Algo obvio, pero que precisamente por ser así, no me había percatado de ello y reconozco, me predispuso favorablemente a seguir escribiendo sobre el tema.
  • Primera definición: “Acción de comunicar y comunicarse”. Bien, nada que comentar, al respecto. Todo claro.
  • Segunda definición: “Transmisión de señales mediante un código común al emisor y al receptor”. Claro, no puedo comunicarme en otro idioma si no lo domino, ni nadie conmigo en otro idioma que no sea el mío, pero mi mente de Coach, me lanzaba otras preguntas:

¿Cómo puedo comunicarme con el otro, si mi código de palabra, de emoción, de sentimiento, de manera de expresarme es uno y la otra persona tiene otro código?

¿Qué elementos tendrá que tener el código común para que se pueda producir esa comunicación y sea productiva y enriquecedora para ambos interlocutores?

  • Y una definición más completa: “Es la actividad consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir significados a través de un sistema compartido de signos y normas semánticas”.

Continúa diciendo en otro apartado: "En un sentido general, la comunicación es la unión, el contacto con otros seres y se puede definir como el proceso mediante el cual se transmite una información de un punto a otro. Su propósito u objetivo se puede denominar bajo la acción de informar, generar acciones, crear un entendimiento o transmitir cierta idea”.

Recibir significados”, a priori, me resulta más potente que intercambiar información. Por “recibir significados” entiendo que mis palabras tienen un contenido, una esencia que es importante reflejar. No es sólo una descripción de algo o una información que transmito y pongo en conocimiento.

Lo que digo, tiene una influencia para mí o para los demás, tiene una repercusión y un trasfondo que quiero que se entienda, me esfuerzo por comunicar algo que tiene un significado especial para mí.

Unión”, “contacto con otros seres”. Cuando me comunico, me estoy uniendo a alguien. Dependerá de lo que diga, de cómo lo diga y del significado de mis palabras, la intensidad de esa unión.

Si me siento muy apegado a alguien, el contarle mis sentimientos o mis pesares, seguramente fortalecerá esa unión, fomentando el contacto con otros seres, lo incrementa, lo suma y lo enriquece.

Si mi relación con la otra persona es algo más superficial, no hay tanta unión o mi contacto es poco profundo personalmente hablando, mi comunicación es probable que también sea así, tendrá poco significado para mí.

Comunicación y unión van de la mano. El vínculo y la intensidad de esa unión será el mensaje, el contenido de lo que quiera transmitir.

Generar acciones” genera un “para qué”. Cuento algo a los demás, ¿para qué? Para que me escuchen, para que me aconsejen,  para desahogarme, para que me ayuden, para liberar algo que me inquieta… Es como si tuviera una utilidad, un fin.

Crear un entendimiento” es también muy importante, al menos para mí. Me tengo que entender con los demás, si no, ¿para qué estoy hablando? Quiero conseguir entenderme con el otro y eso lo haré cuando hablemos de la misma manera o el que recibe mi mensaje realmente me escuche, no sólo oiga, sino que me comprenda o se ponga en mis zapatos.

Entendimiento, a mi juicio, va unido a la empatía.

¿Cómo voy a entender a alguien, si no me pongo en su lugar?

¿Cómo voy a ayudar a alguien y comprender situaciones distintas, si no miro la situación con los ojos del que me lo está contando?

Esta actitud ¿qué requiere? Pues generosidad, dejar un poco de lado nuestra posición, cambiarnos en el espacio físico y ponernos en el otro lado. Para eso, tenemos que estar dispuestos a dejar libre nuestro sitio, a quitarnos nuestras preferencias, nuestras prioridades y opiniones y centrarnos en el otro.

Si analizas un momento tu forma de comunicarte, ¿crees que llegas a entender realmente lo que la otra persona está diciendo, desde su posición, desde sus sentimientos, desde su yo?

Estamos viendo que la comunicación puede dar mucho de sí.

Es algo tan cotidiano, que muchas  veces no se cuida. Es nuestro medio para relacionarnos, para hacer, pedir, trabajar, VIVIR.

Pero yo me he dado cuenta de que la buena comunicación me enriquece y me satisface. Es la comunicación que quiero y que necesito.

Y… ¿qué es una buena comunicación para ti? 

Cada uno tendrá que analizar qué considera como bueno o qué necesita para comunicarse. Es algo personal y lo que para uno será suficiente, otros necesitarán más o de otra forma. Vendrá marcado por experiencias o quizás, creencias y valores.

Para mí, una buena comunicación es una forma de expresarme como yo quiero y necesito, acorde a mi personalidad y que genera en mí bienestar y satisfacción porque me complementa. Con naturalidad y siendo yo.

También es un facilitador de emociones, de sentimientos. Con la palabra también siento, abro mi corazón y mis pensamientos.

Me lleva a un espacio feliz para mí. A través de la comunicación me reafirmo o me doy cuenta de errores. Es una puerta que se abre y me deja salir o un espejo que muestra lo que soy y siento.

La comunicación es un generador de sensaciones.

Si puedo expresarme, me siento contenta. Si puedo hablar con libertad, me siento tolerante y tolerada. Si hay alguien que me escuche, me siento querida.

Recuerda una situación en la que hayas sentido una buena comunicación y reflexiona un momento cómo te sentiste, qué te aportó. Cómo fue esa comunicación.

 

¿NOS COMUNICAMOS O NOS DECIMOS COSAS?

La comunicación tiene muchos matices, muchos aspectos a tratar… Tantos como personas que la practican. Forma parte de cada uno de nosotros.

Con la comunicación nos relacionamos con los demás y expresamos lo que tenemos dentro.

Necesitamos comunicarnos y a través de la comunicación expresamos sensaciones, pensamientos, emociones.

La comunicación es algo más que transmitir una información.

En el próximo artículo seguiremos hablando de comunicación, de sentimientos, de emociones, de pensamientos… En definitiva, si tú quieres, seguiremos comunicándonos.

 “No hay nada que se pueda comparar a la palabra y a la comunicación. No hay nada comparable a poder hablar a la persona adecuada en el momento adecuado en el que la persona a quien se habla tiene ganas de escuchar, y la persona que habla desea hablar.”  Carmen Martín Gaite.

 

Espero que mi artículo te haya gustado, pero sobre todo te haya servido y en todo lo que leas, encuentres un “para qué”.

Si ha sido así, ¡Deja tus comentarios y comparte!

¡Hasta la próxima!

Miriam Hernández

 

Me llamo Miriam Hernández y soy Especialista en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL.

En un momento de mi vida elegí el Coaching para que me ayudara a reinventarme y cambiar de etapa.

Desde entonces he ayudado a personas como yo, que se sienten bloqueadas para afrontar cambios. Les acompaño en el proceso de cambiar de actitud y buscar objetivos que realmente les sean satisfactorios.

El Coaching te permite descubrir lo mejor de ti y que seas tú el verdadero protagonista.

Comments ( 4 )

  • Alicia

    Totalmente de acuerdo en la exposición.. la comunicación se da cuando hay feed back y entendimiento.. y para eso hay que escuchar y entender.. y eso requiere un esfuerzo.. si la otra parte vale la pena, claro.. porque hay ocasiones en que es mejor guardar las fuerzas para quien realmente lo merece. En cualquier caso, gracias Miriam por tu genial aportación.

    • Miriam

      Muchas gracias Alicia!! Fiel seguidora de mi actividad y de mis artículos!! Gracias por saber apreciar el valor de mis palabras y estar ahí para demostrarlo. Seguiré dando reflexiones y contaré con tu apoyo, sin duda. Gracias!

  • M. Luz

    Super interesante tus reflexiones sobre la comunicación. Cuantas veces intentamos comunicarnos con alguien y solo percibimos q la otra persona unicamente escucha….esto nos genera fustración. Comparto contigo q comunicación y empatia van de la mano y ambas variables son directamente proporcionales: a mayor empatia mayor y mejor comunicación. Sigue en esta línea Míriam xq nos hace pensar y admirar te cada día mas

    • Miriam

      Gracias, y mil veces gracias. Qué tú me admires, cuando yo te considero un ejemplo para mí, ya supone toda una satisfacción personal.
      Seguiré escribiendo y espero llegar cada vez a más personas…
      Un beso y gracias!!

Publica un comentario

Share This